Una liga de dos, Boca y River lideres

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El origen de la Superliga se halla en los campeonatos europeos, los más importantes del fútbol mundial. Distintos elementos configuran allí un negocio impresionante que el fútbol argentino trata de imitar. Una de las posibles consecuencias planteadas de antemano ante el advenimiento del nuevo torneo era la distancia que, como en Europa, podrían sacar los equipos grandes frente al resto. Una discusión, diría Eco, entre apocalípticos e integrados. En solo tres fechas, dos equipos únicamente obtuvieron tres victorias. ¿Sabe quiénes? Adivinó: Boca y River.

Boca se encuentra a si mismo y es lider de la liga

Tras el agónico triunfo en Lanús y una pobre presentación por Copa Argentina contra Brown de Madryn, Boca se debía una mejor actuación como local de Godoy Cruz. El inicio no fue bueno; una distracción derivó en gol de Galeano para la visita. Pero el Xeneize, luego del título obtenido, parece transitar una paz mental extraordinaria y una confianza suprema. Sin enloquecerse y con el libreto de siempre, le dio la vuelta al partido con dos tantos de Pablo Pérez. El segundo, de muy buena factura.

Da la impresión de que Boca se sabe superior en estos partidos y por eso a veces juega con una marcha menos, casi a media máquina, con poca intensidad defensiva y hasta sobrando algunas acciones. Combinado con un buen ataque del rival, eso generó zozobra en el arco de Rossi, que respondió con su mejor actuación en el Xeneize. Arriba, las soluciones siempre están. Escapada de Pavón para el tercero y debut en la red del uruguayo Nandez para sellar otra goleada implacable.

Con poco le alcanzó a River para ser el otro dueño de la liga

Con la cabeza en el partido de vuelta contra Jorge Wilstermann, River fue a San Juan con un equipo mezcla de algún titular, recambio, suplentes y algunos pibes. Los apocalípticos tienen argumento aquí. Con esa formación que probablemente nunca haya entrenado junta, River le ganaba por dos goles a lo mejor que podía poner San Martín en cancha. Los locales descontaron y obligaron a buenas intervenciones de Batalla para que el Millo mantuviera la ventaja. Con las piernas cansadas y la cabeza sin ideas, San Martín se vació y en el final River liquidó con el primer gol en primera del chico Picazzo. Sí, una pinturita. De todos modos, lo importante está el jueves.

San Lorenzo aprovecha su buen momento

Otro equipo que tiene la cabeza en el jueves es San Lorenzo. El ciclotímico Ciclón de Aguirre, que un día parece en el fondo del mar y al otro en la cima del Everest, llega con una buena ventaja a la vuelta contra Lanús para meterse en unas impensadas semis de Libertadores. En el medio, con muchos suplentes, aprovechó el envión para derrotar a Arsenal con un gol de Senesi. En la previa de esa jugada, un perrito entró a la cancha a mostrar sus dotes, bastante superiores a las de muchos que visten camisetas. Simpático.

Racing y Cocca dudan

Si de elencos ciclotímicos hablamos, qué decir de Racing. El equipo de Cocca venía de una valiosa performance en Brasil, donde rescató un empate con gol de visitante que lo deja bien parado para la vuelta por la Sudamericana. Con el mismo esquema y algunos cambios de nombres, la idea no funcionó contra el laborioso Banfield de Falcioni, que como casi siempre jugó con la ventaja y defendió con uñas y dientes el gol obtenido, como casi siempre también, por Cvitanich.

Lanus le ganó a Independiente gracias a Denis

Después de la noche de emociones intensas ante Atlético Tucumán, Independiente se tomó un respiro frente a Lanús, que como los otros equipos que juegan copa, guardó a varios titulares pensando en San Lorenzo. Se vio un partido chato, con pocas chances de gol, aunque siempre con el Rojo mejor plantado. Cuando el partido se moría, lo impensado. Contra, penal de Campaña a Acosta y pide la pelota Denis, el hostigado por el público local. Gol, pedido de disculpas, final e insultos en la cara y en las redes. El invicto de Holan como local llegó a su fin.

La joya de la fecha: El gol de Patronato

El gol absurdo de la fecha tiene una cuota de lógica. Tigre perdía por la mínima y era la última jugada del partido. El arquero Crivelli fue a cabecear, vino un despeje, contraataque y… Adentro.

A Caruso muy justo no le pareció…