Un punto, dos goles y muchas dudas: Argentina empató con Perú en Lima

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El pasado jueves, por la 9° fecha de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018, Argentina se trajo un punto de Lima al igualar en 2 ante el conjunto local. Sin Messi, el equipo de Bauza tuvo otro flojo rendimiento y fue superada en algunos pasajes del partido por el seleccionado peruano. Sin embargo, el peso de su historia y sus individualidades generó que el combinado albiceleste pudiera haberse traído una victoria que no mereció.

El planteo:

Siempre es incómodo enfrentar a Perú, un rival muchas veces subestimado que cuenta con jugadores interesantes y la figura excluyente de Paolo Guerrero, uno de los mejores centrodelanteros de la región ­–probablemente uno de los mejores del mundo, aunque su carrera no diga ello- y un entrenador de la jerarquía de Gareca que conoce nuestro fútbol como pocos en el certamen. Ante la superpoblación de volantes con manejo que plantó el Tigre – un 4-2-3-1 con 3 mediapuntas-, el Patón eligió poner un esquema similar pero con la inclusión de 2 volantes centrales de marca ­–Mascherano y Kranevitter- y 4 delanteros distribuidos por el ataque ­–Dybala, Agüero, Di María e Higuaín- que no lograron en todo el partido hacerse con la pelota.

Si bien previo al gol de Funes Mori Argentina era superior a Perú, la ventaja en el marcador y la tenencia que presentaban los volantes peruanos, terminaron por replegar a nuestra selección en el terreno y apostar a contragolpes que nunca llegaron a ser efectivos. Argentina nunca supo cómo manejar la ventaja y Bauza no terminó de entender, al menos hasta el ingreso de Banega, que necesitaba de jugadores de tenencia –como también podría haber sido Lamela- para manejar los tiempos del encuentro.

El regreso:

Gonzalo Higuaín volvió a ponerse la 9 de la selección tras la tercera ocasión de gol consecutiva en una final. Si bien su actuación no fue de lo más destacado de su carrera, se dio el gusto de marcar un verdadero golazo tras una asistencia de Zabaleta para poner el parcial 2-1 en un partido que venía incómodo para el combinado nacional. A diferencia de otros de los discutidos en la Selección, no es la primera vez que el Pipa marca en partidos que vienen complicados. El empate ante Uruguay en la Copa América 2011 y el gol a Bélgica para clasificarse a la Semifinal del Mundial de Brasil 2014, son ejemplos de momentos calientes en los que el tan discutido centrodelantero nacional se anotó en el marcador. Con esto no quiero decir que Higuaín tenga que formar parte de forma indiscutidamente de la Selección, pero destaco que, a la hora de pensar en el recambio de mitad de cancha en delante de aquí a futuro, tenemos urgencias en otros puestos –más teniendo jugadores jóvenes de grandes condiciones como Iccardi y Alario, que deberían empezar a alternar-. Ni Agüero, ni Di María están justificando con este tipo de acciones sus convocatorias y la lupa parece nunca posarse tan fuertemente en ellos como en el ex delantero de River.

Las ausencias:

Decir que faltó Messi siempre es un condicionante para nuestra selección, y seguimos sin saber cómo reemplazarlo. Sigo pensando que la combinación Dybala-Lamela podría, salvando las distancias, cumplir las funciones de desequilibrio y visión que el 10 aporta partido a partido; pero lamentablemente ­–al menos para mí-, Bauza sigue sin tener en consideración esa opción.

Sin embargo, con el eclipse de luces que produce la ausencia del mejor jugador del mundo, quedó en un segundo plano que Lucas Biglia –a mi modo de entender el fútbol, una pieza fundamental para el funcionamiento de este equipo tampoco formó parte del once inicial, y el principal perjudicado fue ni más ni menos que el propio Mascherano. Esta dupla –de las mejores duplas centrales del mundo- nos tiene acostumbrados a ver a Mascherano presionando a los defensores rivales dejándole ese primer pase a Biglia, cosa que no vimos en el Estadio Nacional de Lima. A priori, Kranevitter sonaba como una opción razonable para reemplazar al volante de Lazio, pero en cacha demostró poco de lo que se esperaba de él ­–no por caerle al joven volante central que es uno de los jugadores del futuro, pero la ausencia de jugadores que llevaran la pelota terminó condicionándolo-. Con el diario del lunes, incluir a Banega al lado de Mascherano para que pudiera ser quien con el rol de volante de salida.

El futuro:

El martes en Córdoba, el conjunto de Bauza deberá recibir a Paraguay, con el condicionante de no poder contar –además de las ausencias antes mencionadas- con Zabaleta, Otamendi y Funes Mori por llegar a la segunda amarilla en el torneo. Probablemente, Mercado, Demichelis y Musacchio sean quienes les toque saltar a la cancha en sus lugares. El verdadero problema va a ser qué modificar para lograr conseguir funcionamiento del medio hacia adelante. Sostengo, como hice más arriba, que la inclusión de Lamela para jugar junto a Dybala sería de mucha utilidad en este equipo, aunque dudo que Bauza se la juegue por mantener al nombre fácil de sacar del medio hacia adelante. Esperemos que la selección mejore ya que, jugando así, el panorama sólo puede ser alentador por el peso de sus individualidades.