Superliga, fecha 14: cuando Scocco fue Maradona

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Hizo un gol a lo Maradona. ¿Cuántas veces hemos escuchado esa referencia? Puede implicar un gol con la mano, de pillo, como el primero de Diego a los ingleses en el 86. Pero generalmente la imagen remite al otro gol, al más obsceno. Hacer un gol a lo Maradona implica limpiar a medio equipo rival, arquero incluido, para convertir con el arco libre, casi como con desprecio, como si el autor del tanto firmara su obra con un dejo de soberbia, de quien se cree más que los mortales que acaba de dejar por el piso lamentándose. Y algo de razón tiene. Este fin de semana, Scocco hizo un gol a lo Maradona.

River ganó con un Scocco imperial

El ex delantero de Newells ya había tenido su noche épica en el partido de vuelta contra los bolivianos de Jorge Wilstermann, cuando River remontó tres goles de diferencia y humilló a su rival con un 8 a 0 para los libros de historia. Aquella vez, Nacho había marcado 5 goles. Ahora, volvió a quedar en la tapa, pero por una obra de arte.

Con el debut de Armani, que respondió bien ante cada inquietud del rival, River no conseguía desbloquear a Olimpo. Tras varias pelotas paradas mal ejecutadas, el Millo aprovechó un tiro libre en el borde del área. Fue la inteligencia de Scocco, que le pidió a Nacho Fernández que acomodara la pelota para distraer mientras él la clavaba en el ángulo.

Con la ventaja llegó la tranquilidad, pero lo mejor estaba por venir. Scocco dominó en campo rival, se detuvo y pensó. De repente, se activó. Pasó entre dos defensores, desairó a otro que no quiso derribarlo, casi como una señal poética: no había que obstaculizar la obra. El último defensor quedó en el camino, igual que el arquero. Toquecito sutil con el arco libre y a festejar. Sí, la defensa de Olimpo no opuso mucha resistencia, es cierto. Pero no importa; goles a lo Maradona se hacen una sola vez en la vida.

San Lorenzo y Boca, tablas con polémica

El partido de la fecha, entre el líder y su escolta, amenazaba con dejar mucha tela para cortar respecto al juego, pero acabó siendo un desmadre gracias al pésimo arbitraje de Silvio Trucco. Los goles llegaron en el comienzo, ambos como segundas jugadas luego de pelotas paradas. Botta, de derecha y con ayudín, puso en ventaja al Ciclón. Tevez, centímetros adelantado, empató de cabeza.

Un partido interesante, de ida y vuelta, se empezó a desarmar con la roja infantil de Quignon. Paradójicamente, la expulsión acomodó a San Lorenzo, que se tiró unos metros atrás y neutralizó el ataque de Boca, muy dependiente de lo que pudiera hacer Tevez. Hacia el final, las polémicas. Primero, Rojas y Barrios chocan como trenes. Ambos, amonestados. El defensor de San Lorenzo parece ir fuerte pero leal, mientras el mediocampista de Boca desplaza peligrosamente el brazo. Sin embargo, el colombiano es quien cae moribundo mientras el del Ciclón pide nulidad. Trucco, insólitamente, echa al de San Lorenzo, que termina con nueve jugadores y toda su gente insultando a la buena madre del señor presidente de la nación.

Ya en tiempo adicionado, la otra polémica. Más ingresa al área y Belluschi lo derriba. Trucco se agacha y le reclama que se levante, como si hubiera simulado. Pues entonces, como reclaman los jugadores locales con criterio, ¿por qué no lo amonesta? Difícil saberlo. Quizás aplicó compensación, pero no tanta. Lo cierto es que fue falta, aunque apenas afuera del área.

No se sacaron ventajas y todo marcha igual. San Lorenzo se quejó con justa razón, aunque el acumulado luego de la excursión con expulsados en Córdoba alimenta cierta exageración. Boca, en el debe: casi no incomodó a su rival con uno más y hasta casi lo pierde jugando 11 contra 9.

Racing golea de la mano de un Lautaro mundial

Jorge Sampaoli quiso ver en primera fila algo de lo que es capaz de hacer Lautaro Martínez. Para reafirmar que es la mejor aparición del fútbol argentino en mucho tiempo, el delantero de Racing dio un recital completo; no faltó ningún hit.

Primero, un golazo de nivel europeo con amague y disparo letal con la pierna menos hábil.

Después, corrida a lo Caniggia en el 90. A pura potencia, Marcos Díaz lo tuvo que frenar con un tiro.

Después, freno adentro del área para que le cometieran penal, que Lisandro cambió por gol.

Ya en el segundo tiempo, otro gol. Y otra vez de zurda. ¿Pierna mala? Ja.

Para el final, conducción de Centurión, pase y derechazo de Lautaro a la red. Triplete, pelota y, todo indica, convocatoria.

Independiente hizo pata ancha en Santa Fe

Con el debut de algunos de sus refuerzos, empieza a tomar colon la nueva versión del Rojo de Holan. Pasó una prueba complicada, en Santa Fe contra Colón. El gol lo hizo Leandro Fernández, aunque el destacado fue Menéndez, el ex Talleres que promete seguir los pasos de Rigoni. Importante triunfo para seguir prendido.

Domínguez, la burrada de la fecha

Terminaba el partido en Santa Fe y Colón necesitaba ir rápido de un área hacia la otra. Pero Alexander Domínguez no se percató que no podía tener la pelota en las manos en ese lapso. Insólito lo del ecuatoriano.

Cabezas, el mala leche de la fecha

El colombiano Oscar Cabezas atendió al pobre Lucas Gamba y lo mandó al hospital con un par de costillas fracturadas. Imprudente, innecesario, temerario. En fin, bastante criminal. En la fecha en que Scocco fue Maradona, Gamba fue Neymar.

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