Steam: La nueva revolución gamer

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La era de la virtualidad permitió el desarrollo de múltiples plataformas a costa del despoje directo de aquellos intereses que desde el comienzo se intentaron sustituir. Aquella mecanicidad y practicidad de los elementos tangibles quedó desfasada.

Los servicios Cloud ganaron la apuesta tanto a los pendrives como a los discos rígidos, Spotify le dijo basta a los reproductores MP3, símil Netflix para la reproducción de series y películas cuya pérdida fue el formato DVD. En esta tónica en donde se destituye lo físico por lo virtual los juegos tampoco serán la excepción.

La sensación de comprar un cartucho ante la expectativa de introducirlo en una consola o el simple hecho de tener su empaque original, ideas vagas que quedaron en el olvido tras la digitalización de los videojuegos. En la mayoría de los casos los usuarios prefieren obtener las nuevas experiencias de juego por medio de descargas virtuales provenientes de diferentes portales y plataformas. En este reino sofisticado de los avances de la materia se puede identificar un claro desarrollador de esta tendencia, Steam.

Conocida como la principal plataforma de distribución digital de videojuegos, Steam es el ejemplo claro de la explotación de una idea que se pulió durante varios años. Hablar de Steam no es hablar únicamente de un sitio de compra, su desarrollo decantó en una extensa comunidad en donde sus dividendos son cada vez más rentables. Valve Corporation supo darse cuenta a tiempo de la mina de oro que tenía frente a sus ojos, era cuestión de ganar la iniciativa para luego de algunos años ser la única opción hecha y derecha.

La incorporación de parches, servidores, DLC, chats de comunicación para los usuarios e incluso un sistema de reputación integrado dentro de la plataforma, factores que nos permiten dilucidar como una empresa supo aprovechar cada situación en base a la demanda del público. Esa demanda sustancial ocasionó un ecosistema totalmente nuevo en materia de videojuegos, no basta únicamente con jugar, es necesario interactuar con otros usuarios, compartir las experiencias de juego e incluso diferenciar los títulos más esperados de aquellos que suelen ser reiterativos.

La masividad de la comunidad de Steam es comprensible, un nuevo universo en donde los juegos de video pasan a ser cuestiones sociales de interacción simbólica. La integración a la misma llegará a los planos más recónditos de la sociedad y por consecuente dará lugar a cierta marginación de otros tantos sectores. La accesibilidad y el practicismo posibilitan que todo esté al alcance de la mano aún en aquellas oportunidades en donde los títulos resultan por demás costosos. Es un nuevo paradigma y una nueva manera de hacer, mientras más rápido se asimile más cotidiano será para todos.