Resumen del año politico: Macri, el alumno debe mejorar

0
158

“Estamos mal pero vamos bien”. La frase célebre con la que Carlos Menem hacía referencia al duro momento económico en los 90’s, prometiendo un final que estuvo muy lejos de aquel negro 2001. La misma frase es la que representó la política económica y los vaivenes del gobierno  de Mauricio Macri en su primer año de mandato.

Llegará una lluvia de inversiones/todo mejorará el segundo semestre/empiezan a verse los brotes verdes/Argentina ha vuelto al mundo/la liberación del cepo no afectará precios que ya estaban en un valor dólar de $16/había que “sincerar” la economía y las tarifas. Todas frases y respuestas dadas por Mauricio Macri y su gabinete durante este 2016.La economía no arrancó, las inversiones no llegaron, el mundo cambió rotundamente su política exterior por el triunfo de Donald Trump en EEUU, y ahora aclaran que los argentinos tendremos que esperar hasta mediados de 2017 para que el país vuelva a crecer.

Un párrafo aparte merece la discusión sobre las promesas de campaña: de un 2011 donde CFK nada dijo sobre el cepo, y días después limitaba la libre compra de dólares. El 2015 donde Macri prometió eliminar el impuesto a las ganancias, aumentar el presupuesto de Ciencia y Tecnología, y mantener el Futbol Para Todos hasta 2019. Todas promesas incumplidas, donde se hizo e lo contrario a lo dicho en campaña.

Como punto positivo en su primer año de Gobierno, Cambiemos ha sabido negociar y lograr acuerdos en el Congreso, donde no tuvo grandes sobresaltos (a excepción de la vetada ley anti despidos y la disputa por el impuesto al salario). También logró una llamativa y polémica tregua con la CGT, que le dio tiempo y aire a Macri cuando más lo necesitó.

Por el lado de la oposición se demostró que a pesar de estar partida en tres actores principales (a saber: Frente Renovador, Frente Para la Victoria y PJ con gobernadores), si se unen todas las partes tienen el control absoluto del Congreso, imponiendo la agenda, las leyes y exponiendo a Mauricio Macri al veto o al costo político o fiscal de alguna medida.

Con un Sergio Massa queriendo liderar la oposición mostrándose como garante de la “gobernabilidad” y con Cristina Fernández de Kirchner agrupando a los sectores más reaccionarios, el 2017 tendrá a ambos como actores principales en una campaña que no admitirá pasos en falso: el perdedor quedará fuera de la carrera presidencial en 2019.


En la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal finalizó su primer año con más buenas que malas. Pudo escudarse detrás del Gobierno Nacional en las malas como los recortes y la falta de soluciones en materia de infraestructura y seguridad. Por otro lado, supo mostrarse como la política capaz de enfrentar a las mafias policiales e incluso de hacer un gobierno mucho más heterogéneo que el Nacional.

En el año de los tarifazos, los despidos, la recesión y una inflación superior al 40%, todavía resta saber qué pasará en las últimas dos semanas, donde el riesgo de conflictos por el descontento social está latente y los distritos mas grandes cuentan con excedente de fuerzas federales para poder neutralizar todo disturbio. Dentro de esa lógica hay algo que queda claro: el Gobierno es un alumno que debe mejorar.