Resumen de la undécima fecha: el margen se achica

0
148

Y un día, alguien pudo con Estudiantes. El Banfield de Julio César Falcioni le quitó el invicto al puntero del campeonato y abrió el panorama para el resto de los equipos que están en la pelea por el título. Newells aprovechó y se llevó un triunfazo de la cancha de Colón para ubicarse a solo dos puntos del conjunto platense. Boca, River y Lanús también sumaron de a tres y acortaron diferencias con el líder, así como lo hizo Racing, que demolió a Independiente en el clásico y dejó a Gabriel Milito en una situación compleja.

Golpe al mentón

racingindependiente30-28112016-970x545

Ni Racing ni Independiente llegaron al clásico del domingo en circunstancias ideales. La Academia tuvo una semana mediática en la que Lisandro López expuso críticas al juego del equipo y desnudó diferencias con el Ruso Zielinski, algo a lo que el entrenador le bajó el tono sin desmentirlo. El Rojo, por su parte, arribó al Cilindro con una crisis futbolística de juego y resultados sin un horizonte claro.

El partido dejó secuelas. Lisandro López convirtió dos goles y fue la figura de un equipo que se preocupó por dejar clara su postura ofensiva para correr la discusión de la semana del foco. Pero esconder los problemas es una solución falaz y temporal, que permanecerá solo cuando Racing consiga resultados positivos que alejen la atención de las discrepancias internas.

Aun así, del otro lado las cicatrices son peores. La historia de Milito como jugador en Independiente hace que el 3 a 0 sea solo un golpe al mentón que lo deja tambaleando, pero no knock out. Todavía tiene margen el entrenador, pero el crédito se acorta. Necesita resultados más allá del juego, que no tiene un futuro promisorio. Milito nunca pudo establecer una identidad de equipo con una idea de juego clara, y a eso se le suma un bajón en el nivel de jugadores fundamentales en la estructura. Así, el escenario es complejo: está groggy, pero le quedan un par de rounds para resistir.

Volvió

n_boca_juniors_los_partidos-11297200

El fútbol es un juego de equipo, pero a veces la presencia de una individualidad puede ser más influyente que todo un armado colectivo. Fernando Gago volvió a jugar en primera división tras siete meses. Y Boca sonrió con su regreso. El mediocampista transformó el juego del equipo, que venía alternando buenas presentaciones con otras opacas pero siempre con un juego directo, demasiado dependiente del buen andar de sus jugadores de ataque para progresar en el marcador.

Gago le dio sentido al juego de Boca. Fue el primer pase claro para iniciar los ataques, el equilibrio para manejar los ritmos del juego y el orden para posicionarse en defensa. Con simpleza, mejoró a sus compañeros. Pablo Pérez y Bentancur tuvieron en quien apoyarse y Tevez contó con una fuente constante de pelotas limpias para administrar los avances con criterio.

El saldo negativo de la victoria de Boca en el Nuevo Gasómetro fue la incapacidad que tuvo el equipo para manejar el partido con la ventaja en el segundo tiempo, una característica frecuente en los equipos de Guillermo Barros Schelotto. Gago colabora, pero no es la solución de todos los males.

Del otro lado, a San Lorenzo se le cayó la estantería. Pasó de ser el equipo elogiado por todos por su juego pulcro y atractivo y acabó siendo vilipendiado por su falta de carácter para afrontar los partidos decisivos del semestre. Eliminado de las copas y algo alejado en el campeonato, de todas formas el Ciclón tiene con que ilusionarse. El equipo lo tiene, y en el largo aliento de la temporada es lo más importante.

Sorpresa en el Sur

banfield_1

Todos pudieron celebrar este fin de semana gracias a Banfield. El Taladro le sacó el invicto a Estudiantes con una notable actuación de Walter Erviti, líder eterno de los equipos de Falcioni. Banfield se aprovechó de una performance floja del conjunto dirigido por Nelson Vivas, que dejó de lado los principios que lo llevaron a la cima del campeonato: fue desordenado, poco efectivo y muy permeable en defensa. Con presión en el mediocampo y salida rápida por las bandas, la fórmula pincharrata, el Taladro tomó la ventaja en la primera mitad del partido y luego resistió, con algo de mérito y mucho de fortuna.

La victoria de Banfield abre el torneo justo en el tramo final del año. En el camino hacia 2017 quedan un par de jornadas decisivas con enfrentamientos entre equipos con pretensiones. De esos cruces, siempre quedan marcas. El margen se achica.