Porque es necesaria la vuelta de los visitantes

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Parte fundante de nuestro folklore, el grito de guerra de todos los futboleros de ley. Para los que promediamos los veintipico de años, siempre que recordamos nuestra niñez,  pensamos en los superclásicos con las dos bandejas del Monumental/ La Bombonera colmada por la parcialidad visitante no podemos hacerlo sino con nostalgia y una sonrisa en nuestro rostro.

La APREVIDE y la AFA están empezando a traer nuevamente a discusión un asunto que quedó pendiente desde aquel 2 de agosto de 2013, cuando por el asesinato de dos hinchas de Boca Juniors, se tomó la drástica decisión que el fútbol argentino se juegue sin hinchada visitante en ninguna de sus categorías –cabe destacar que en el fútbol de ascenso los visitantes no pueden ir a ver jugar a su equipo fuera de casa desde el año 2007-. Desde el inicio de este torneo venimos viendo algunas pruebas piloto de partidos de poca trascendencia con público de ambas parcialidades. ¿Por qué no soñar con esto e ilusionarnos con volver a esa costumbre tan nuestra?

Varios pensarán que es una utopía, que como sociedad hemos retrocedido muchísimos casilleros en el juego de la tolerancia al que piensa diferente. Sin embargo, pienso totalmente lo contrario. No sólo porque tener dos colores y cánticos cruzados en un estadio de fútbol sea más atractivo que el empuje de una sola hinchada contra los 11 jugadores que les toca defender la camiseta rival, sino que no existe un justificativo real para que esto suceda.

Vivimos en tiempos en los que, a falta de peleas entre simpatizantes de distintos equipos, vemos a diario disputas entre integrantes de una misma hinchada por apoderarse del liderazgo, por lo que la violencia en las canchas es moneda corriente con o sin visitantes. El tema está en que los clubes hagan la inversión correspondiente en operativos policiales eficientes –es sabido que una de las principales excusas es que los operativos policiales tienen grandes falencias- para prevenir los posibles disturbios a los que tanto se les teme.

Por lo pronto podemos creer que se está haciendo lo posible para que esto pase. Que estos partidos donde se está haciendo la prueba realmente sean tenidos en cuenta. Considero que, después del comportamiento de las hinchadas en la final del torneo pasado cuando Lanús derrotó cómodamente a San Lorenzo y ambas parcialidades tuvieron un comportamiento a la altura convirtiendo el cotejo en una verdadera fiesta, deberíamos empezar a pensar en que esto es verdaderamente posible. Asique esperemos, de una vez por todas, ¡que vuelvan los visitantes!