Partido insólito e inesperado

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Suele decirse que el fútbol es el deporte más maravilloso del mundo, y que a su vez, carece de todo tipo de lógica. Nada más ajustado a esta definición es lo que sucedió ayer en el debut de la Argentina en la Copa América, donde tras ir ganando por dos goles con total comodidad, terminó apenas empatado ante un limitado Paraguay

El primer tiempo del combinado nacional fue casi perfecto, con una propuesta ofensiva e inclinando la cancha, comenzó a llevarse por delante a los dirigidos por Ramón Díaz, que planteó un esquema extremadamente defensivo, con mucha gente en defensa y en el mediocampo.

Tras algunas ocasiones desaprovechadas, a los 28 minutos y luego de un grosero error defensivo de los paraguayos, el “Kun” Agüero logró quedar mano a mano con el arquero Silva, y con gambeta incluida, anotó el primer tanto de la Argentina en el partido y en la copa.

Lejos de reaccionar, Paraguay sintió el golpe y Argentina intentó ampliar el marcador, mediante buenas combinaciones entre  Javier Pastore, Lionel Messi y Sergio Agüero, de lo mejor del seleccionado en esa primera etapa. Pero el segundo gol llegaría tras un regalo del árbitro colombiano Wilmar Roldán, (de pésimo arbitraje), que marcó un penal inexistente sobre Ángel Di maría, y que Messi a los 35 minutos con una gran ejecución cambió por gol, para irse al descanso con la sensación de que el partido estaba totalmente encaminado.

Pero el segundo tiempo mostró a un Paraguay que cambió el chip, que intentó comenzar a asociarse más y a animársele a una Argentina que en el primer período no había tenido ocasiones de gol en contra. Sí, chiquito ni había transpirado, pero a los 15 minutos del complemento, Haedo Valdez, el interminable delantero guaraní, clavo un golazo desde afuera del área que les dio vida a los dirigidos por Ramón.

Argentina contó con numerosas ocasiones para sentenciar el partido, primero con un remare de Pastore que el arquero Silva mandó al córner, y luego con un centro cruzado que Messi  no alcanzó a conectar. El astro argentino también tuvo su chance tras una gran jugada individual, pero su remate cruzado se fue apenas desviado.

Y si bien los dirigidos por Gerardo Martino se mostraban peligrosos en la parte ofensiva, exhibían una fragilidad defensiva alarmante, Facundo Roncaglia no consiguió afianzarse en todo el partido y los centrales comenzaron a fallar. Romero en una gran intervención mandó un remate de Haedo Valdez por encima del travesaño, pero faltando menos de cinco minutos, Ortigoza mandó un centro al área, la bajaron y Lucas Barrios, quien ingresó en el segundo tiempo, sacó un remate seco que dejó nuevamente sin chances al arquero argentino, para desatar la euforia de la selección rojiblanca, que sumó un punto de sumo valor en sus aspiraciones por pasar a los cuartos de final.

Argentina no supo ser efectivo a la hora de convertir, sufrió la falta de simplicidad a la hora de terminar las jugadas y se queda con un empate que deja un sabor amargo en el debut. Seguramente el “Tata” Martino podrá ir puliendo detalles con el correr de los partidos, pero al menos desde lo estadístico, se va disconforme tras su presentación en esta Copa América 2015.