Ni muertos ni vencidos: Uruguay ganó y sigue en la lucha hacia la clasificación

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Pocos charrúas querían ver este segundo encuentro. Parecía que el seleccionado uruguayo ya tenía los dos pies fuera de la competencia. La caída frente a Costa Rica fue un trago demasiado amargo para la afición. No por debutar con una derrota, sino porque los otros dos rivales son ex campeones del mundo. Tanto Italia como Inglaterra tienen una historia muy rica como antecedente. El panorama en la previa del partido entre ingleses y uruguayos no le sonreía a ninguno de los dos. Quizás un poco más a Inglaterra por haber planteado en el debut un partido más organizado. Más allá de eso, ambos equipos  se exhibían con pocas expectativas.

Símil contra Italia, Inglaterra optó varias veces por el pelotazo y el remate de media distancia. Uruguay en tanto, utilizó un recurso más simbólico, aquello que llaman la “Garra Charrúa”. Con un ímpetu mayor, el equipo de Tabárez buscó por todos los medios posibles, abrir el marcador desde el comienzo. En los primeros 15 minutos, las acciones más claras del partido se repartieron en remates de afuera del área. Primero Rooney a través de un tiro libre que no entró de milagro, luego el “Cebolla” Rodríguez con un remate fortísimo que pasó centímetros por encima del travesaño.

Las jugadas más claras llegarían desde los treinta minutos. Inglaterra perdona cuando Rooney estrella de cabeza la pelota en el travesaño. Era la más clara del partido. La jugada que le daba la ventaja por primera vez en la copa. Parecía que el gol se le negaba al delantero del Manchester United. Un futbolista con todas las letras. Goleador como pocos pero que en estas competiciones suele desaparecer. Una jugada tan clara no se perdona y la celeste supo responder. Una gran corrida de Lodeiro que estiró la pierna para habilitar a Cavani. Dejó todo en esa jugada, desparramó a la defensa y con su último equilibrio asistió al delantero. Cavani jamás se sobresaltó. Con toda la paciencia del mundo, colocó un centro de extrema precisión. A la espera del pase, nada menos que Suarez. Luego de tanta efectividad en la premier league el público no esperaba menos. Cabezazo para cambiarle la trayectoria a la pelota y marcador positivo para Uruguay. Esa ventaja sería un pico de autoestima. Incluso el autor del gol intentó varias veces su gol olímpico. Esa era la tónica del partido. Una batalla entre Suarez y Rooney. Rivales de la liga inglesa que se conocían más que suficiente.

Ya en el segundo tiempo, se invirtieron los papeles. Cavani perdonaría un mano a mano con el arquero luego de un pase excelso de Lodeiro. Fue una pesadilla para los ingleses el mediocampista. Pero una vez más, el fútbol demuestra que los goles que no se hacen en un arco se hacen en el otro. Inglaterra cada vez llegaba con más precisión. Empujaba desde lo más profundo de su ser. Solo el portero Muslera podía impedir tal fusilamiento del ya antes mencionado Rooney. Inglaterra no concretaba sus posibilidades pero daba la sensación de que cada vez era más en el partido. Hasta que pudieron coordinarse. Un regate de Sturridge, un desborde y una habilitación magnífica de Johnson y un pequeño trámite para Rooney. Un simple empujoncito, e Inglaterra igualaba el resultado. Además de un desahogo para el delantero.

Ese empate no le servía a ninguno de los dos. A esas alturas del partido, daba la impresión de que cualquiera podía llevarse los tres puntos. Pero como dije antes, el espíritu charrúa siempre es un plus agregado. Espíritu que se desgastó en diez jugadores durante el transcurso del partido. Digo diez, porque hubo uno que jugó un partido de otro contexto. La escapada de Suarez quedará impresa en la historia. Disparo a quemarropa y el balón a la red. Nada que hacer para el portero Hart. Uruguay lo ganó en el final con su mayor baluarte. Luis Suarez, que venía de una operación y que no quería perderse esta oportunidad. Si Uruguay tiene algunas chances de clasificar todas están enfocadas en la efectividad de su número nueve. Ahora irá por la hazaña frente a la azzurra. Partido que deberá encarar con toda la firmeza que demostró el día de hoy. En tanto Inglaterra, sumergida en el abismo, piensa en hacer las valijas.