Jueves Retro: Nosferatu

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Octubre es el mes del terror (¡acuérdense que Halloween es a fin de mes!), qué mejor manera de celebrarlo que con uno de sus mayores exponentes. Por eso, en el primer Jueves Retro de All By The Words te presentamos Nosferatu.

El film mudo de 1922, dirigida por el alemán F.W. Murnau y protagonizada por Max Schreck como el Conde Orlok. En 1838, Hutter y su joven esposa Ellen viven en la ciudad de Wisborg. Un día, a él lo envían a Transilvania para concretar un negocio con el Conde Orlok. Nuestro héroe es recibido en el castillo por el dueño de casa, uno de los grandes vampiros que conoció la historia. A partir de ahí empieza el terror, el miedo y todos los calificativos terroríficos que imagines.

Aca el trailer: https://www.youtube.com/watch?v=-b8_ElkrRNY

Nosferatu es una adaptación de la novela Drácula (Bram Stoker), llevada más fielmente al cine por Francis Ford Coppola en 1992. Las diferencias, tanto en los nombres de los personajes como en las locaciones, se deben a que el director no consiguió los derechos de autor. Sin embargo, la viuda de Stoker demandó la película por infracción y ganó el juicio, pero al ya haber varias copias en circulación fue imposible destruirlas a todas, que es lo que había pedido el juez.

Es además un ejemplo del cine expresionista alemán, un movimiento cinematográfico de esa época que tomó puntas del teatro y la pintura expresionistas para usarlas en la pantalla grande. Vemos la realidad a través de una lente deforme; luces y sombras entran en conflicto y son usadas como parte de la narrativa.

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Existe la leyenda urbana que dice que el actor que interpretó a Orlok, Max Schrek, era verdaderamente un vampiro. El film La Sombra del Vampiro (2000) juega con este concepto al ficcionalizar el detrás de escena de Nosferatu. Quien hizo al actor/vampiro fue nada menos que Willem Dafoe, en una caracterización que asusta.

Les recomiendo Nosferatu porque muestra que no son necesarias las computadoras, la sangre y los órganos falsos para dar miedo. Sólo hace falta una sombra que nos aceche muy len-ta-men-te.