Hay torneo, Boca perdio, Independiente se suma

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De haber ganado, Boca habría quedado a nueve puntos de sus escoltas, San Lorenzo y Unión. A 12 unidades de Independiente, a 15 de River y a 18 de Racing. En nueve fechas. El triunfo de Racing, que le puso fin a la racha victoriosa del Xeneize, le da vida, emoción, incertidumbre a la Superliga.

Las Virtudes de Racing

Dos virtudes tuvo Racing, como en los mejores momentos del equipo campeón de Cocca. Orden defensivo. Dos líneas de cuatro bien compactas para cortar líneas de pase en el medio y sostener adentro del área. Más carácter, intrínseco a los nombres con los que cuenta el equipo de Avellaneda. Y efectividad plena en la ofensiva. Allá por 2014, la sociedad Bou y Milito. Esta vez, Triverio como acompañante de un Lautaro Martínez en modo selección. De una combinación de ambos llegó el gol de la apertura.

Antes del gol, Boca había sido algo más. Liderado por Pablo Pérez en la conducción y con la dinámica de Nández y Pavón, las primeras situaciones fueron para el local. La reacción al tanto inicial fue inmediata. El uruguayo ingresó en el área, Barbieri le bloqueó el espacio y Nahitan cayó. Benedetto cambió el penal por gol.

Boca no encontró su ritmo

Parecía que Boca acomodaría el encuentro como fue norma en el resto de los encuentros de la Superliga, pero no ocurrió. En el arranque del segundo tiempo, un mal cálculo de Goltz. Barrios no llega a cerrar. Fabra pierde la marca. Y Lautaro hace magia para habilitar a Solari, que elude a Rossi y sella la ventaja para la visita. Era hasta el momento el segundo remate al arco de Racing. Sería el último.

Con el 2 a 1, la Academia pasó a modo ultra defensivo y olvidó contraatacar. Dejó todo en manos de Boca y la táctica no falló. Los mellizos intentaron una modificación táctica, con tres conectores detrás de Benedetto, pero no funcionó. Para peor, Boca se derrumbó cuando el Pipa hizo un mal movimiento y se lesionó la rodilla. El diagnóstico: ruptura de ligamentos cruzados. ¿Adiós mundial? Muy probable.

Sin ideas y con niveles individuales bajos en jugadores importantes, Boca empujó. Tuvo una clara en el final. Pablo Pérez, que debió irse expulsado, casi marca el empate. Musso lo evitó. Vital triunfo para Racing; recupera algo de autoestima antes del clásico y se prende al campeonato. Boca, por su parte, sufre. Por la derrota, pero sobre todo por la pérdida de su goleador.

River sin Lux

En la noche del sábado, River se las vio negras. Sobre todo Lux, que venía de una semana complicada luego de la eliminación copera y algunas declaraciones inconvenientes de Francescoli que lo pusieron en el centro del debate. ¿Hizo bien Gallardo en ponerlo de titular? Para los que pensaban que no, otro argumento a favor. Difícil de entender lo que quiso hacer Poroto. Salió lejos del área, calculó mal el pique y decidió agarrar la pelota. Roja indiscutible en 20 minutos.

Pese a jugar con uno menos durante la mayor parte del cotejo, River no sintió la inferioridad numérica. Independiente, con un equipo alternativo pensando en las semifinales de la Sudamericana, intentó avanzar sin éxito. De tan equilibrado, el partido podría haber finalizado con diez hombres por lado. Pero Baliño decidió no expulsar a Amorebieta cuando, estando amonestado, tocó la pelota con el brazo de forma alevosa.

El Pity Martínez rompió el travesaño de Campaña de un zurdazo. Podría haber sido para River. Barco se filtró y, mano a mano con Bologna, eludió al arquero, pero definió desviado con el arco libre. Pudo haber sido para el Rojo. Y fue nomás. Tras un tiro libre mal ejecutado, Campaña salió por izquierda con Sánchez Miño, que corrió 85 metros perseguido por un Rojas al que le faltó velocidad final para alcanzarlo. Desborde, centro y Ley del Ex de Nico Domingo. Nuevo golpe para el Millo, que se aferra a la final de la Copa Argentina para terminar el año con una sonrisa.

Un dia volvio el Pipi y el Torneo fue feliz

El otro ganador de la fecha fue San Lorenzo. Con el Pipi Romagnoli como protagonista y Blandi como goleador, el conjunto del Pampa Biaggio sacó adelante un duro desafío en San Juan y derrotó a San Martín. Así, se acomodó con 18 unidades como escolta de Boca junto a Unión de Santa Fe, que no pasó del empate ante Chacarita.

Colon se suma a la charla

Con la derrota de Boca, al fútbol argentino solo le queda un invicto. ¿Quién? Colón. El Sabalero comandado por Eduardo Domínguez mantiene el envión del torneo pasado y, junto a Unión y Banfield, conforman ese triángulo de equipos de segunda línea que a base de solidez y constancia dan pelea en la Superliga.

El momento kármico de la fecha se vivió en Rosario. Joel Amoroso era vilipendiado por los hinchas leprosos como si fuera el más canalla entre los canallas, con todas las acepciones de la palabra cubiertas. El jugador quedó en libertad de acción por falta de pago y abandonó Rosario hace pocas semanas. Yéndose por la puerta de atrás, recaló en Belgrano. Y en uno de sus primeros partidos, hizo el gol de la victoria. Contra Newells. En Rosario.

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