Hábitos saludables, a cuartos sin dramas 

0
164

El último partido del Grupo C de la Rugby World Cup (RWC) exhibió una nueva goleada de Los Pumas. Esta vez fue 64-19 ante Namibia, marcando 9 tries para convertirse así en el equipo que más tries apoyó en toda la primera fase (21) y el equipo más goleador del certamen (179 puntos a favor). El MVP del partido fue el wing argentino, Horacio Agulla. Elex Hindu vulneró en una ocasión la línea de Ingoal de los africanos y corto varias veces la línea de ventaja

Leicester le sienta bien a los de Hourcade. Tras la gran victoria obtenida ante Tonga siete días antes, el King Power Stadium volvió a ser sede de la fiebre Puma que viene copando las islas británicas desde hace ya un mes. Ya clasificado a cuartos por la derrota de su anterior rival ante los All Blacks, la idea del entrenador fue darle descanso a la mayor parte del equipo en vistas al próximo encuentro.

Con 11 cambios, Argentina se disponía a enfrentar a Namibia (el rival más débil del grupo, que si bien está acostumbrado a jugar mundiales suele terminar sus participaciones en ellos con cuatro abultadas derrotas) con la premisa de mejorar la imagen de la defensa que, ante Tonga, no había sido lo convincente que todos esperábamos. Entre las variantes que realizó el “Huevo” se destacaron la presencia de Juan Martín Hernández como apertura y del Santiago González Iglesias como segundo centro y encargado de patear a los palos.

Los Pumas comenzaron el primer tiempo respetando el sistema habitual de juego, aquel que los obliga a asumir un rol protagónico en todos los encuentros. Dispuestos a mover la pelota desde el minuto 1, el seleccionado nacional asumió los riesgos de saberse superior, utilizó muy poco el pie en defensa y siempre contó con 4 o 5 jugadores dispuestos a jugar “de todos lados”, como se dice tradicionalmente en la jerga del rugby.

Si bien hubo errores de manejo que provocaron puntos en contra (los tres tries que convirtió Namibia vinieron de errores de manejo individuales que no fueron producto de la presión de la defensa africana), Argentina desplegó un juego muy ambicioso en ataque y una defensa extremadamente prolija, al punto tal de no cometer ningún penal en todo el primer tiempo. Los tries de Hernández, Moroni, Agulla, Isa y Noguera Paz, junto con un penal y las conversiones del “Rete” González Iglesias dejarían el primer tiempo con un score de 36-7 a favor del conjunto argentino.

El segundo tiempo fue más de lo mismo. Esta vez fueron Alemanno, Senatore, Montoya y Cubelli quienes apoyaron la pelota en el ingoal namibio y Santiago Socino, el único jugador argentino que llegaba sin minutos jugados, quien convertiría las patadas a los palos. En líneas generales,

Argentina jugó un partido casi perfecto y llega muy bien perfilado al partido de cuartos. Si bien recibió tres tries –siendo la primera vez que Namibia marca esta cantidad de conquistas en un partido mundialista- estos vinieron por errores de manejo individuales, probablemente generados por la confianza que le brindaba a nuestros hombres el saberse muy superiores a su rival. En ataque siguieron mostrando muchas variantes para vulnerar la línea de ventaja y en defensa se logró que el equipo rival no pudiera pensar qué hacer con las pocas pelotas que dispuso para atacar.

La próxima cita será una de las más difíciles para la historia de nuestro rugby. Los cuartos de final de un mundial nos vuelven a cruzar contra un viejo conocido: Irlanda. El conjunto del trébol derrotó por 24-9 a Francia y se quedó con el primer puesto del grupo D, ganándose el derecho de evitar a Nueva Zelanda y dirimir el pasaje a semifinales frente a nuestros Pumas.

El Millenium Stadium de Cardiff será testigo del cuarto enfrentamiento en Copas del Mundo entre estos rivales, los cuales dejaron 2 victorias argentinas (Gales 1999 y Francia 2007) y una irlandesa (Australia 2003). Aunque se presume que Irlanda contará con bajas sensibles para este encuentro (el segunda línea Paul O’Connel, el tercera línea O’ Mahoney y el apertura Jonathan Sexton se retiraron lesionados ante Francia, y se estima que el tercera línea O’Brien será sancionado de oficio por golpear en las costillas a Pascal Pape) no es un rival para subestimar. Estamos hablando del último bicampeón del Six Nations, torneo más importante a nivel selecciones en Europa, y uno de los equipos (junto a Australia y Nueva Zelanda) que dieron sobradas muestras de solidez a lo largo de la RWC. A priori es difícil marcar un candidato a pasar a semifinales, ya que estamos hablando de dos equipos de potencias similares.

Mucho influirá cómo lleguen los jugadores de cada uno a la cita en territorio galés y esperemos que, como hace 8 años, Los Pumas puedan derrotar a un equipo británico para poder estar por segunda vez en la historia entre los 4 mejores de un mundial.

Los mejores momentos del partido