Esa extraña dama bonaerense

0
180

Mientras que Aníbal Fernández y Julián Domínguez luchaban por representar al Frente Para la Victoria en los comicios bonaerenses de octubre, la única pre-candidata a la gobernación de Cambiemos, María Eugenia Vidal, fue la más votada en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, se dirimían la candidatura del Partido Justicialista (que gobierna la provincia desde hace más de 30 años), para el sufragio de octubre, con la expectativa de que las PASO fueran el principal escollo para quedarse con el mandato de los próximos cuatro años.

Los números de la pre-candidata de Propuesta Republicana, María Eugenia Vidal, no parecían demasiado amenazantes para las intenciones del oficialismo en la búsqueda del sucesor de Daniel Scioli, gobernador desde 2007, y las últimas votaciones evidenciaban una clara superioridad de los partidos peronistas sobre los demás.

Pero el triunfo de Fernández, en medio de comprometedoras acusaciones por complicidad en el narcotráfico, no significó un éxito virtual y asegurado en los comicios de octubre, puesto que Vidal, con casi el 30 por ciento de los votos, superó los números individuales de ambos pesos pesados del PJ bonaerense. Parecía que el éxito del PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires difícilmente se prolongaría en una provincia donde el peronismo históricamente se imponía ante cualquier contrincante político.

Sin embargo, el porcentaje del FPV entre ambos pre-candidatos arañó los 39 puntos, por lo que posiblemente los números de Fernández en octubre ronden esa cifra. Tendrá 70 días para mantener a la masa de votantes que dejaron al PJ como la primera fuerza en la provincia. La erosión de la figura de Fernández puede ser otro factor trascendente en estos casi dos meses y medio de intervalo, de hecho, se había bajado de su pre-candidatura presidencial al reconocer que no tenía una “imagen positiva suficiente”, por lo que apuntó a la gobernación.

Denuncia grave para unos, operación mediática para otros, las acusaciones podrán disiparse o agudizarse en el próximo bimestre, por lo que de ello dependerá si su colchón de votos aguante o no el fragor de la batalla mediática. Los 30 puntos no le alcanzan a Vidal de momento, así que necesitará desplegar el mapa de la provincia y negociar con el Frente Renovador en algunos municipios, donde muchos de los “barones del Conurbano” sucumbieron en las internas del FPV.

Al no haber segunda vuelta en el sufragio provincial, la candidata de Cambiemos no puede postergar su necesidad de aumentar su ya valorable porcentaje. Mucho se especula con una potencial baja de algunos candidatos del PRO en varias intendencias, en afán de facilitarle el camino a los aspirantes del FR y así llegar a un acuerdo.

De hecho, la clave del resultado final de la elección está en la orientación que tomen los votantes de Felipe Solá, el candidato de Sergio Massa, que, con un 19 por ciento, se consolidó como la tercera opción en la provincia, tal como ocurrió con el FR a nivel nacional. La migración eventual de los 19 puntos de Solá (quien ya fue gobernador de Buenos Aires en representación del FPV entre 2003 y 2007), parece indescifrable, puesto que a pesar de que el candidato del FR es un opositor declarado, sus comienzos en el PJ pudieron haber sido la razón elegida por sus votantes.

Con una izquierda más férrea a su partido, el volátil FR parece destinado a sufrir la polarización formada entre el PJ y el PRO, y la postura de Solá (y de Massa a nivel nacional) decidirá probablemente quién se hará cargo de la emparchada Buenos Aires hasta 2019.

Los próximos 70 días determinarán si Fernández logrará mantener y aumentar los puntos del FPV en las PASO, así como también definirán si la nueva dama de la provincia podrá ganarle la gobernación a los pesos pesados del núcleo duro del justicialismo. En definitiva, no harán otra cosa que definir quién defenderá los intereses y atenderá las numerosas necesidades de la provincia durante los próximos cuatro años.