El turismo argentino y el Super Peso

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Turismo, viajes y tendencias del 2017

El turismo argentino se movió al exterior a lo largo de la temporada. Te contamos las repercusiones que esta tendencia tendrá a lo largo del año.

Datos de la oficina de turismo de Brasil estimaron durante el verano de 2017 un flujo de 1,8 millones de argentinos a Brasil. Esto implica un 25% de aumento respecto al verano pasado. No hay que ser un genio para darse cuenta de que algo pasa.

Ese algo es sencillo, los argentinos son más ricos en Brasil que en Argentina. Este fenómeno no es nuevo. Desde a introducción del cepo cambiario en 2011 el mercado de cambios se desdobló creando diferentes “tipos” de dólares: Blue, Turista, Ahorro, Oficial y otros.

Esto implicó, por ejemplo, que el dólar oficial haya quedado desarbitrado respecto a valores más realistas que el mercado consideraba. Es decir, era una situación ficticia creada por medidas del estado. Esa diferencia entre el dólar “Turista” y el de mercado, creaba incentivos para que los argentinos utilizaran sus pesos para comprar dólares “subsidiados” por el gobierno.

La vida después del cepo

El fenómeno no acabó con la salida del cepo. Pero ¿Por qué? La explicación es sencilla, si bien el tipo de cambio fue unificado. Se tomaron nuevas medidas que causaron una depreciación en términos reales del dólar.

Para darse una idea, actualmente el dólar mayorista opera a 15,69 cuando exactamente hace un año operaba a 15,02. Esto implica una devaluación del peso en términos nominales del 4,5% aproximadamente. Sin embargo, la inflación durante 2016 fue de entre al 35% a 40%, por lo que la apreciación real del peso oscila en valores superiores a 30%.

Las medidas que causaron esto tienen que ver con la toma de deuda en dólares, o sea, el gobierno nacional y los gobiernos provinciales se financian con dólares traídos del extranjero y los gastan en el país en pesos. Para poder utilizarlos, los vende en la plaza local. Esto causa que el precio del dólar caiga.

Por otro lado, las altas de tasas en pesos (los intereses que el estado ofrece por sus préstamos de corto plazo) junto con su política monetaria oscilan entre del 22% y 25%. Siempre y cuando tomemos como referencia LEBACs y la nueva tasa de pases del BCRA que proporcionan altos incentivos a mantenerse en pesos.

Esto trae aparejado que tanto inversores locales como extranjeros prefieran estar pesificados y devengando la tasa que ofrecen los instrumentos de renta fija.

¿A donde van los pesos argentinos?

En este panorama se generan situaciones, donde nuestra moneda valga un 30% más en términos de dólares. Esto permite a los argentinos gozar de un mayor bienestar afuera del país. En resumen nuestra moneda se vuelve un SÚPER PESO. 

Al estar apreciada la moneda nacional, Brasil muestra costos que son considerablemente más baratos que los de nuestro país. Los precios en promedio son un 30% más caros en tierras cariocas.

Otro destino elegido para hacer turismo es Chile. El País transandino empezó a funcionar como “shopping” de bienes tecnológicos. mostrándose como una solución a los caros precios de la ropa argentina. En el país trasandino las diferencias en ambos rubros oscilan el 50% del producto, cada prenda o artefacto cuesta la mitad.

Estas situaciones y arbitrariedades son síntoma de malas decisiones en términos económicos. El país subsidia desde hace varios años, sectores poco productivos de nuestra economía a costa de los consumidores.

¿Será hora de replantear el esquema de apertura económica? ¿Pueden los consumidores argentinos seguir bancando una industria que ofrece estos precios? Los expertos proponen que es que es hora de que el estado comience a bajar impuestos a consumidores y productores.

Para que los primeros cuenten con más dinero en sus bolsillos, mientras que los segundos puedan bajar sus precios. Sumado a una mayor apertura comercial para fomentar la competencia. Permitiendo a los ciudadanos adquirir más productos y a menor precio.