El Síndrome de Esto(me)colmó

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Cada tanto disfruto de tomarme quince minutos para reafirmar qué cosas me molestan demasiado, y acá van:

  • Me molesta la promesa incumplida, la frase de autoayuda, me molesta que me pregunten por el novio y que me digan que ya tengo casi 25 y que hasta cuándo pienso salir de noche.
  • Me molesta que me critiquen si me delineo mucho a las siete de la mañana o que me digan que si sigo mostrando el escote en Facebook nadie me va tomar en serio.
  • Me molesta que me corran con el reloj biológico, con la pregunta de abuela, con los prejuicios en la mano y la mirada de cabeza a pies.
  • Me molesta que me comparen con mis amigas, con mi viejo y con mi vieja, en ese orden.
  • Me molesta que me miren con lástima y que me tilden de exigente.
  • Me molesta que me quieran arreglar citas, que me quieran presentar a alguien y que me pregunten por qué vivo “al revés”.
  • Me molesta que cuando me calzo los ovarios y confieso cuánto quiero y siento, me terminen “dejando” por Whastapp.
  • También me molesta que si digo algo de Messi, hagas una sonrisita de costado y cambies de tema porque soy “nena” y no te interesa mi opinión. Si aborto, soy asesina. Si protesto, soy una feminista que no coge ni se depila. Si me quejo, me acusan de contradictoria y me dicen que me ponga de acuerdo, porque hay muchas otras que no piensan lo mismo que yo.
  • Si espero, soy una cómoda. Si salgo a buscar, parezco desesperada. Si me arreglo mucho, soy una superficial. Si engordo cinco kilos, soy una dejada. Si te discuto sobre algo que te incomoda, enseguida echás por tierra mis argumentos y ponés cara de superado y de “qué minita que sos”, ahora, cuando te canto las cuarenta y te dejo en jaque, te escapás por la tangente y no sabés que decirme, porque ponerse los huevos no es tan fácil como parece.
  • Me molestan las generalizaciones, las comparaciones con las ex y con las futuras. Me molestan las personas rutinarias y estructuradas. Me molestan los peros, me molestan mucho.
  • Todo esto me molesta tanto que ya no me molesta.