De rodilla a octavos: Argentina venció a Nigeria y clasificó primero en el grupo

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Pese a estar clasificado, el seleccionado argentino tenía la obligación de ganar para ocupar la primera posición. Un empate alcanzaba, pero en un mundial tan impredecible como este ningún resultado era de fiar. Si Nigeria se llevaba los tres puntos, el panorama se complicaría. Del lado izquierdo del cuadro, Francia y Alemania se presentaban como las principales amenazas.

Desde el comienzo había indicios de que el partido se daría diferente a los dos encuentros anteriores. Principalmente porque el rival buscaba la victoria, a diferencia de Irán y Bosnia que se conformaban con un empate. En el comienzo de partido, el conjunto albiceleste dejaría de manifiesto toda la explosividad que lo caracteriza. A los tres minutos del partido, Di María estrellaría su remate en el primer poste. Para fortuna del equipo, el rebote le quedaría nada menos que a Messi. Ventaja en el amanecer del partido. Ventaja absolutamente fugaz, debido a que en la jugada siguiente Nigeria empataría el marcador. Por intermedio del delantero Ahmed Musa, Nigeria respondería de manera instantánea. Un remate formidable que sorprendió a Romero. Argentina demostraría toda su versatilidad además de las ya conocidas falencias en defensa. Lo que es cierto es que si bien Agüero no tuvo mucha participación, producto a un desgaste muscular, en líneas generales los delanteros respondieron de forma correcta. Messi en su máximo esplendor, Higuaín adaptándose al ritmo y Di María con su explosividad habitual. Una pincelada de Lionel Messi llegaría al finalizar el primer tiempo. Magnífico tiro libre para poner el partido 2 a 1. Con cuatro tantos se emparejaba con Neymar en la pelea por el botín de oro.

Para el segundo tiempo, Nigeria volvería a ser determinante. El autor del primer gol encontraría un bache tras una desincronización de la línea de zagueros. El partido volvía a estar igualado. Argentina volvía a dejar dudas en el fondo. Daba la impresión de que era un partido de ida y vuelta. Un tiro de esquina desde la derecha daría el resultado final. Rojo con la rodilla pondría el tercer grito celeste y blanco.

Argentina va en escala ascendente. De a poco siente el ritmo mundialista. De a poco se envuelve en el aura del campeón. De menor a mayor el equipo se consolida. Quizás fue un poco peculiar la salida de Lionel Messi. Aunque siendo honestos, es una buena estrategia para resguardarlo. El crack del Barcelona es la figura máxima del plantel y es vital su presencia en las próximas instancias. En tanto, a la espera del segundo del Grupo E. Tanto Suiza como Ecuador tienen buenos equipos como para generar problemas. Sabella tendrá que limar algunas asperezas. A partir de ahora comienza el verdadero mundial.