Boca ganó, el xeneize es único líder

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Cuatro fechas le bastaron a Boca para quedar en soledad en la cima de la Superliga. Aunque si de liderazgo se trata, sumado el torneo anterior, el Xeneize lleva 22 jornadas consecutivas mirando a todos desde arriba. Demasiado. La combinación entre súper equipo y confianza post título le permiten a este Boca desfilar, como hizo el sábado ante Vélez.

El Xeneize pudo con el Fortin

El Fortín llegaba invicto y sin goles en contra, con un grupo de pibes encendidos y el goleador del torneo, Maxi Romero. Esa jovialidad la tiró en cancha para presionar y asfixiar a un Boca acostumbrado a jugar suelto. Y le costó. Pero a la primera de cambio, piña al mentón. Recuperó Fabra, combinación con Pavón, pausa, toque, desborde del colombiano y pase a la red de Benedetto; el 18º 1 a 0 de Pipa con la camiseta de Boca. Vaya estadística…

El ataque de Boca luce, pero la defensa crece a la par en solidez. Velez ni siquiera llegó a pisar el área de Rossi. Con la tranquilidad de la ventaja, el Xeneize se limitó a esperar que los pibes del Fortín se cansaran de correr y frustrarse para dar el segundo golpe. Pase-pelotazo de Cardona para la corrida de Pavón, cabeza levantada, asistencia y tras el desvío en Amor, suelazo de Pipa para agregar otra definición a su colección de goles.

Ahora sí, el local se fue del partido y Boca se lució. Gago y Pérez, hasta el momento atados, comenzaron a dominar el medio con Barrios como escudo. De Pablo surgió el tercero: pase a Benedetto, que generoso asistió a Cardona y se encontró con la involuntaria definición en contra de Domínguez. El cuarto, lapidario, llegó de la mano de la figura: Fabra, en combinación con Bouzat. Paliza en Liniers para seguir imponiendo autoridad en la Superliga.

La Resaca del Millonario

Todavía con resaca (¿la frase de Gallardo será literal?), River mechó titulares y suplentes para seguirle el paso a Boca en una semana cargada de energías positivas. El envión se vio: el Millo arrancó mejor, superando a Argentinos, y llegó al gol de la mano del Pity. Y de la mano de Saiz, que cometió el penal que anotó Martínez. Y antes, claro, de la mano de Scocco, que la bajó con el brazo derecho ante la desatenta mirada de Abal.

Pudo llegar el segundo, pero entre el palo que se lo negó a Enzo Pérez y el arquero del Bicho, el partido seguía con ventaja mínima. Y encima Montiel, eficiente contra Wilstermann, falló gravemente en un anticipo; Romero habilitó con maestría a Nicolás González y este selló un lindo gol para el empate sorpresivo.

Entonces, la resaca. River jugó atado y sin frescura. Lo pudo ganar. También lo pudo perder. Acabó siendo un empate que duele poquito por cómo arrancó la semana, pero que duele al fin. El título, con diferencias tan marcadas entre grandes y el resto, parece que se definirá en estos detalles.

Independiente y las Circunstancias

Detalles complican a Independiente. Un penal por acá, un offside por allá, una falta no sancionada, una chance desperdiciada. A la máquina de Holan se le pincharon un par de ruedas; afuera en Copa Argentina y dos caídas en el torneo: tres derrotas seguidas que ponen una señal de alerta. Es cierto que el rendimiento no fue malo; es más, el Rojo jugó mejor que Godoy Cruz. Pero perdió. Es cierto también que el penal fue, al menos, dudoso. Sánchez Miño acusa un agarrón y luego toma levemente a su marca; Loustau vio solo lo segundo y señaló penal, cambiado por gol por el Morro García.

Racing otro con resaca

El otro equipo de Avellaneda pareció consumir lo mismo que los muchachos de River y el partido posterior resultó de forma similar. Tras el pase en Sudamericana, poquitas ideas mostró Racing contra un limitado y correcto San Martín de San Juan, que incluso llegó a inquietar al juvenil Gómez. La cabeza de la Academia, de aquí a fin de año, está en la copa.

De la mano de Cvitanich, Banfield se vuelve letal

El equipo de la fecha es el mejor entre los no grandes en el año. El Banfield de Falcioni, ese que peleó hasta el final en el torneo anterior y se clasificó a la Libertadores, se renovó y luce mejorado. Ahora aplastó a un alicaído Rosario Central, que llega con Paolo Montero al borde de la renuncia al crucial duelo de Copa Argentina frente a Boca. Cvitanich, como siempre, el jugador decisivo del Taladro.

El blooper de la fecha

El blooper de la fecha ocurrió en Paraná. Patronato ganaba 2 a 1 y en la última jugada del partido, con Atlético Tucumán desordenado en busca del empate, Migone se fue solo, eludió a Luchetti y definió… Afuera.

Más difícil de explicar es lo de Germán Delfino y las expulsiones a los jugadores de Chacarita. Primero echa a Gagliardi por una caricia y después a Ibañez por… por… La verdad no sé por qué, porque parece más falta del jugador de Talleres. La carita del pibe lo dice todo. ¿Yo? Marche una visita al oftalmólogo.

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