Bauza contra Russo, choque de DTs.

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El presidente de la Comisión Normalizadora de la Asociación del Fútbol Argentino, Armando Pérez, será el encargado de definir al sucesor de Gerardo Martino en la dirección técnica del seleccionado nacional.

El mandamás de Belgrano, con su cautela característica, decidió tomarse su tiempo para elegir al encargado de llevar a Argentina a Rusia 2018. Sin embargo, en su primera semana al comando de la AFA, mantuvo dos reuniones con los que, aparentemente, son los principales candidatos a sentarse en el banco de suplentes argentino: Edgardo Bauza y Miguel Ángel Russo.

El Cholo y el loco fuera de competencia

Diego Simeone no piensa en entrenar a la Selección en el corto plazo. Jorge Sampaoli acaba de desembarcar en el Sevilla para iniciar su carrera en el fútbol europeo. Y Marcelo Bielsa, exigente como es, difícilmente optaría por meterse en el pantano que es hoy en día el fútbol argentino. Con los tres principales candidatos lejos de Ezeiza, el Patón y Miguelito surgen como opciones en el medio de la danza de nombres que involucra hasta al autoseleccionado Ricardo Caruso Lombardi.

Tanto Bauza como Russo comparten algunas características que los hacen potables para dirigir a la Selección. Ambos son entrenadores con experiencia, con un largo recorrido en el fútbol argentino y también con paso por el exterior. Los dos tienen chapa, pues pueden alardear de ser parte del selecto club de entrenadores campeones de la Copa Libertadores de América. Y cada uno dirigió en equipos grandes del fútbol continental, por lo que conocen de manejo de estrellas.

La actualidad de Bauza

La primera reunión de Armando Pérez fue con el Patón. Si en algo aventaja Bauza a Russo es en la actualidad. El ex entrenador de San Lorenzo acaba de arribar a las semifinales de la Libertadores con el San Pablo, aunque no pudo acceder a la definición al caer en la serie frente a Atlético Nacional de Colombia. Pese a que nunca pudo constituir un equipo de temer, el Patón volvió a revalidar su chapa copera, esa que hizo que Marcelo Tinelli y Matías Lammens lo fueran a buscar para que San Lorenzo ganara por primera vez la Libertadores.

Esa es la mayor estrella de Bauza, su fama de entrenador ganador. En 2001 ya había llegado a las semis de la Libertadores con su querido Rosario Central, equipo del que fue ídolo como jugador. Tras un paso irregular por Vélez y Colón, desembarcó en el equipo que lo catapultaría a la gloria: la Liga Deportiva Universitaria de Quito. El conjunto ecuatoriano hizo historia al ganar la primera copa continental para su país en 2008, y nada menos que en Brasil ante Fluminense.

Ese equipo insignia de Bauza tenía la característica fundamental de sus equipos: la solidez. Se hizo fuerte como local en la altura y aprovechó al máximo las características de sus jugadores. Damián Manso era el eje, Joffre Guerrón y Luis Bolaños el desequilibrio por las bandas y Claudio Bieler la carta de gol. Con orden en defensa y potencia en ataque, barrió a todos y se quedó sorpresivamente con la Libertadores.

Seis años después San Lorenzo lo fue a buscar para cumplir con su histórico anhelo copero. Nuevamente repitió la fórmula: orden en defensa, Ortigoza como eje de juego, Piatti y Correa como jugadores de desequilibrio y Matos como definidor. Y volvió a consagrarse como el mejor de América. Efectividad. Solidez. Pragmatismo. Orden. El brillo no aparece en el diccionario de Bauza, que se muestra siempre orgulloso de pertenecer al bando de los entrenadores que privilegian la victoria a cualquier precio antes que el buen juego.

La apuesta por Miguel

Un día después de reunirse con Bauza, Pérez mantuvo conversaciones con Russo. El ex entrenador de Central está lejos de ubicarse en las antípodas del Patón. Como Bauza, su fama está construida en base a la Copa Libertadores.

Boca obtuvo su sexta copa con Russo al mando. Ese equipo arrasó en la final al Gremio con una de las mejores versiones de Juan Román Riquelme como conductor. Rodrigo Palacio y Martín Palermo completaban una línea de ataque letal, que compensó las falencias de un equipo que contaba únicamente con un joven Éver Banega como volante central.

Los equipos de Russo tampoco se caracterizan por tener un juego atildado. Pero sí suelen ser algo más ofensivos que los del Patón. En varias instancias de su carrera, como en su último paso por Central. El ex técnico de Boca llegó a poner formaciones iniciales con tres delanteros y mediocampos con superioridad de volantes de juego.

El resumen

En el juego de las comparaciones, Bauza y Russo parecen similares. Comparten la experiencia (el Patón tiene 60 años y Russo 58), tienen copas en sus vitrinas (Bauza dos Libertadores y una Recopa Sudamericana, Russo la Copa ganada con Boca) y han sabido entrenar en equipos grandes y a jugadores de renombre. No son idénticos en su forma de ver el juego.

Allí donde en Bauza todo es orden y defensa, en Russo puede ser desorden y ataque. Pero ambos cuentan con los avales para sentarse en el banco y encarar el proceso de Eliminatorias rumbo a Rusia 2018, el gran objetivo cercano de la Selección. Armando Pérez tiene la decisión.